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Residencia Dumstone para jovencitos

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Residencia Dumstone para jovencitos

Mensaje por Diadema el Miér Mayo 06, 2015 3:21 am

Residencia Dumstone:

Ni bien entras ves algo...:

El piso bajo, tuvo mejores epocas:
Spoiler:
Una cama siempre habrá:
Camas limpias y calientes:
Como tantas tardes, blancas y frías en el abandonado y  misterioso pueblo al oeste de Glassgow, la gente va y viene con sus tareas y compromisos, para llegar a casa antes de que se ponga el Sol.
En la plaza de la ciudad, donde solo queda una estatua angelical de pie contemplando los rosales aún cuidados entre latas aplastadas y chapitas de cervezas, canta un muchacho. Tiene un cabello rojo intenso bajo ese gorro de lana pasado de moda, y una constelacion hermosa de pecas que podrian taparle hasta las orejas.
Algunas personas le dejan un par de monedas, algun que otro generoso cristiano, un billete de escaso valor, pero aún así, el joven nos e desanima. La gente de por ahí le ha bautizado "Rose" porque siempre esta parado junto a los rosales. Es todo lo que hace, es un artista callejero que no sobrepasa el metro sesenta.
Ante la primera caída de los copos de nieve, Mud levanta su gorra y guarda el dinero, se ajusta las bufandas, se prende los tres escasos botones de su abrigo, y salen sus botas gastadas rechinando aún resistentes por el sendero de la plaza.
Se ha entrado el Sol, el crepusculo es azul pálido y gris. Los gamberros de siempre se juntan en la plaza para hacer vandalismo, y divisan al joven caminando solo, en su flacura, por el final de la calle de tierra y hojas que entra al bosque.
Lo siguen pensando en robarle lo poco que ha ganado, pero Mud es muy rápido, esta en todos lados y en ninguno. Lo siguen hasta verlo meterse por el callejón entre dos cabañas, lo ven llegar al alambrado del parque...y traspasarlo cual fantasma. Quedan helados de miedo, y se van, porque son muy comunes las historias de fantasmas en Glassgow, Inglaterra, y ahora saben porque nadie osa molestar a Mud, el raro.

El muchacho llega a una residencia desvencijada, iluminada por làmparas de aceite y velas, se sacude los pies y entra sin tiritar, tan mimetizado con el frio como un lobezno, y por suerte no hay nadie en el mostrador de la casa, que no tiene número ni cartel, ni reseña. Apenas si una placa vieja que dice Residencia Dumstone.
En los divanes sin patas y la madera gastada hay rastros de que existieron adornos de metal, tal vez oro, tal vez plata, o aunque sea bronce, no queda mucho encanto allí, pero Mud enseguida siente la calidez en todo el lugar.
Hay una gran chimenea que funciona a leña de pino y roble, donde hay reunidos al rededor de 20 jóvenes, de edades varias, de mismas contexturas. Leen libros esotéricos a la luz del fuego y las lámparas, mientras cada uno masca un pan pequeño como una bola de billar, y una taza de té. Hay una taza diferente por cada chico, algunas tienen plato, otras ni manija, pero tazas al fin.
- Diadema!- Exclama por fin el muchacho de musical voz, encontrando en el fondo de la mansion, bajando unas escaleras cortas, a un hombre alto y de pelo rubio, hecho trenzas y sostenido en complejas ataduras. Es joven, pero su aspecto descuidado y agrio lo hacen parecer un viejo cansado.
Diadema es un hombre de unos 40 años tal vez, que supo ser muy hermoso y tambien muy rico.  Él enciende el fuego de las velas y las lamparas a su paso, su voz llama la atencion de las pequeñas hadas luminosas y las luciérnagas, y su presencia siempre se nota, visible...o invisible.
Mud deja las monedas sobre la mesa donde Diadema realiza alquimia, bajo pequeños lentes bien cuidados, y mira de reojo el dinero brevemente para volver a sus quehaceres.
- 3 libras...la gente se pone muy tacaña en Invierno. 3 libras no es suficiente ni para comprar una teja nueva.-
-Alcanza para cigarrillos.- Se atrevió a bromear Mud, sonriendo confiado, porque Diadema lo era todo menos un hombre agresivo con ellos. Para que el hombre no se enojara, Mud abrazó su brazo para calmarlo.
- Guardalo en la despensa, con lo que han traído los otros. Mañana será un día mejor. Báñate, recoge tu cena y ve a estudiar. ¿Te aseguraste de que nadie te siguiera?.-

-Así es!!-
-Bien, es mejor así, algunas cosas solo prevalecen si todos piensan que no existe.-
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Diadema

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